El Hobbit: la batalla de los cinco ejércitos

la-batalla-de-los-cinco-ejercitosProbablemente hacer tres películas donde no las había habrá sido un éxito comercial para Peter Jackson, pero dudo que le ayude a que recordemos esta saga como algo similar a ESDLA. Da la sensación que Jackson, que empezó la trilogía con muy buen pie, ha llegado a la meta con el piloto automático puesto. El principal problema que tiene esta entrega es que no pasa nada que nos interese realmente. Mucha batalla, poca emoción. Y eso es terrible si estamos hablando de un desenlace que se ha cocido durante tantas y tantas horas. Por más que se fuerce, por más ejércitos que se junten, estamos viendo fuegos artificiales: te entretienen, son muy bonitos… pero, en el fondo, no estamos celebrando nada.


Lo mejor:
Martin Freeman ha sido un gran hobbit.
Lo peor: esta entrega enturbia una saga que empezó de fábula.

El Hobbit: la desolación de Smaug

la-desolacion-de-smaugUna de las ventajas con las que juega Jackson en todo esto que está haciendo (ventaja que se ha ganado a pulso con la anterior trilogía) es que parte de un universo tan potente que poco tiene que hacer para tocar la fibra a sus fans. Esta segunda parte de El Hobbit no difiere mucho de la primera en cuanto a calidad se refiere. En esta ocasión nos encontramos con un espectáculo más oscuro, con más acción y con más conexiones con la famosa trilogía. La película es aventura pura y dura, contiene un par de secuencias de acción extraordinarias, y por momentos te convierte en un crío disfrutando de una aventura de esas de hace 20 años. No hay Gollum pero hay Smaug y, con él, una tercera parte prometedora.


Lo mejor:
su espíritu de aventura.
Lo peor: por momentos, su exagerado metraje es una carga.

El Hobbit: Un viaje inesperado

El Hobbit: Un viaje inesperadoEsta peli tenía un gran punto a favor ya de inicio. El mundo que la rodea, su imaginario, ya estaba creado, y como Jackson y compañía se han encargado de esta nueva trilogía, la calidad del producto estaba asegurada. Pero también tenía algo en contra: siempre se la comparará con El señor de los anillos. Si en la anterior trilogía se hizo un ejercicio de resumen de cada uno de los libros, aquí se ha tenido que ampliar, y se inician varias tramas que dispersan un poco la acción. Han optado por darle la misma dimensión épica que a la anterior trilogía a una historia “menor” (El Hobbit es casi un cuento), pero es cuando huye de la grandilocuencia y se centra en las escenas del libro cuando el film tiene los momentos más geniales, que son bastantes.


Lo mejor
: volver a disfrutar de esta maravillosa saga… y de Gollum.
Lo peor: lo de hacer tres películas va en su contra.