Enemy

enemyTras la inmensa Prisioneros, Denis Villeneuve nos trae una propuesta mucho más enigmática y arriesgada. Hay películas que se alejan de lo narrativo para intentar transmitir algo más abstracto, como una sensación o una atmósfera que transporte al espectador a otro sitio. Películas que necesitan de la participación y generosidad del público para descifrar lo que está pasando y encontrar así un significado que no verán en pantalla. En esta liga juega Enemy, un cuento perturbador sobre un chico que descubre que tiene un doble. Villeneuve consigue transmitir mal rollo desde el primer fotograma, y eso es gracias a una dirección, puesta en escena y banda sonora excepcionales. Sólo añadir que Gyllenhaal sigue cotizando al alza, por tercera peli consecutiva.


Lo mejor:
su atmósfera malrollera.
Lo peor: es tan críptica que más de uno puede sentirse estafado.

Byzantium

ByzantiumYa va bien en los tiempos que corren que de vez en cuando alguna película nos recuerde que los vampiros son unos personajes muy interesantes y con muchas posibilidades, más allá de las historias ñoñas para adolescentes con las hormonas a tope. Y si encima nos encontramos con una peli dirigida por Neil Jordan, el responsable de Entrevista con el vampiro, pues mejor que mejor. Byzantium es una historia narrada con mucho gusto, tanto en lo estético como en lo argumental. Construye un thriller con aires de cuento, mezclando la estética gótica con luces de neón. A veces la peli pierde fuerza al romperse con demasiados flashbacks, pero todos los que están hartos de tantos crepúsculos disfrutarán con esta historia.


Lo mejor:
visualmente es muy potente.
Lo peor: es irregular, no mantiene el ritmo.

El gran hotel Budapest

el-gran-hotel-budapestLos fans de Wes Anderson están de enhorabuena. El gran hotel Budapest es una exhibición de su mejor cine, pero llevándolo todo al extremo. Eso incluye un reparto descomunal en el que cada papel, por pequeño que sea, lo interpreta una estrella. Así, Anderson se muestra como un niño que juega con su colección de figuritas en su mundo de fantasía (¡qué maravillosas maquetas!) y que se lo pasa pipa recorriéndolo de arriba a abajo. El resultado es un juguete cinematográfico de primer orden y, a su vez, un ejercicio de estilo depurado y preciso.
No creo que ésta sea su mejor película, pero sí una de las más divertidas y trepidantes de su filmografía. Y es que no hay respiro en una peli en la que Buster Keaton acabaría con flato.


Lo mejor:
la sensación de estar viendo a un artista único y en plenitud de facultades.
Lo peor: que nadie busque novedades respecto lo que viene haciendo Anderson.

Dallas Buyers Club

Dallas Buyers ClubSupongo que hay ciertas películas que tan sólo requieren de una buena interpretación para funcionar. Dallas Buyers Club es una de estas pelis, ya que Matthew McConaughey, con su esfuerzo físico e interpretativo, lleva casi todo el peso de la película. Y si no lleva todo el peso es porque tiene un acompañante de lujo, otro actor que lo da todo en pantalla, un Jared Leto simplemente brillante. Pero más allá de las interpretaciones el film no nos aporta mucho más. Tras un buen inicio que consigue meternos en la historia, la peli va de más a menos, perdiendo fuerza cada vez que se centra más en el debate político-farmaceutico y se aleja de lo que realmente nos importa: cómo viven (o sobreviven) sus personajes.


Lo mejor:
McConaughey y Leto, espectaculares.
Lo peor: la politizada segunda mitad del film.

12 años de esclavitud

12-anos-de-esclavitudLa reciente ganadora del Óscar es una película que ya nació grande. Por su equipo técnico y artístico, por ambición y, sobretodo, por temática. Tras el éxito de esa maravilla llamada Shame, Steve McQueen decició hacer la peli definitiva sobre la esclavitud. Lógicamente, el relato que cuenta es estremecedor pero no deja de ser, con perdón, la misma historia que hemos visto tantas otras veces. Eso sí, es lo mismo de siempre, pero impecable en su conjunto. McQueen dirige con maestría: sabe siempre donde colocar la cámara, qué pedir a sus actores y como crear escenas para el recuerdo (ojo al escalofriante plano secuencia de los latigazos). Sin fallos ni fisuras, todo funciona al dedillo en una película grande desde antes de nacer.


Lo mejor:
un reparto entregado.
Lo peor: que nadie espere sorpresas, lo que va a ver es a gente sufrir.

Her

herHace tiempo le hablé a un amigo de esta película como la historia de amor entre un hombre y una aplicación de smartphone. Mi amigo se rió y se lo tomó en coña. Y no hizo mal ya que, viéndolo así, el argumento puede resultar hasta ridículo. Pero el gran logro de Spike Jonze ha sido crear un universo donde esa historia es totalmente veraz. En el apartado visual, Her es una absoluta proeza, que nos pone muy fácil la tarea de creernos todo lo que vemos. Ese aspecto me parece incluso superior a un guión que, partiendo de una idea brillante, creo que deambula un poquito en su último tercio.
Poética, cómica, melancólica, filosófica… Her es una pequeña joya con un fondo tan inspirado en nuestra sociedad que da hasta miedo.


Lo mejor:
con el debido respeto a la voz de Scarlett, el universo creado por Jonze.
Lo peor: pierde un poco de fuerza hacia el final, por decir algo.