Aliens: el regreso

Lo de ‘segundas partes nunca fueron buenas’ tiene algunas excepciones importantes en la historia del cine. Y ésta es una excepción en mayúsculas. Aunque no es de extrañar si el proyecto lo lidera un tipo como James Cameron. Lo primero que hizo es alejar la película del terror y llevarla hacia su terreno: la acción. Porque él sabe que ahí se mueve como un Alien por los conductos de ventilación. Y a partir de ahí, nos regala un sinfín de decisiones brillantes: incluir la figura de la niña, multiplicar los Aliens, aumentar la claustrofobia, usar dramáticamente la luz roja, etc. La película va de menos (y perdón por lo de menos) a más. Sin tregua. Sin descanso. Hasta llegar a un final en el que el espectador llega tan exhausto como lo hace Ripley.


Lo mejor:
Cameron mantiene el nivelón de su antecesora.
Lo peor: en la tercera la cosa empieza a desfallecer.

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Alien, el octavo pasajero

Para que una película traspase los límites de la calidad y se convierta en una obra maestra debe cuidar al milímetro todo su metraje. Alien es una de estos films. Es inquietante, terrorífico y absorbente desde sus títulos iniciales hasta el último minuto. Cada plano, cada sonido, cada silencio está pensado a la perfección. Y consigue lo máximo con poco, éste es su principal éxito. Los pasillos desolados de la nave Nostromo ya son acojonantes desde el segundo uno, sin nadie moviéndose en ellos. Ridley Scott encontró la fórmula para la cinta de terror y ciencia ficción perfecta, creando uno de los monstruos más memorables de la historia del cine. Y la escena en la que el bicho nace de la barriga de John Hurt… bueno, bueno, bueno… ¡Caviar interestelar!


Lo mejor:
acojonante del primer al último segundo. En todos los sentidos.
Lo peor: no sabe / no contesta.

El Irlandés

Un policía gordo y malhablado, que bebe como un cosaco y es medio racista, al cual le gusta pagar por compañía femenina… ¡Ojo! No os confundáis, no estoy hablando de una nueva entrega de Torrente. Así es el protagonista de El Irlandés, un Brendan Gleeson estelar en su interpretación. Un personaje muy carismático que por desgracia no se ve acompañado por un guión a su altura. La historia, topiquísima. El resto de personajes, flojitos. Los gags, mejorables. Sólo Don Cheadle como el agente del FBI perdido entre los pueblerinos irlandeses intenta darle réplica a Gleeson, pero la química entre ambos no llega muy lejos. La peli es entretenida, tiene acción y pasas un buen rato. Pero no le pidáis mucho más.


Lo mejor:
el Torrente de Brendan Gleeson.
Lo peor: el resto no le acompaña mucho.

El Dictador

Sacha Baron Cohen se pasa a la ficción pura y dura para servirnos una comedia de enredos que no sería nada del otro mundo si no fuera por su incorrectísimo sentido del humor. No es que la película tenga mala leche, es que por momentos parece imposible que los productores hayan aceptado según qué cosas. Pero lo han hecho, y lo celebro. El Dictador se nutre durante la mayor parte del metraje de los sistemas absolutistas para construir su carga cómica, pero acaba utilizando la democracia para construir su mensaje crítico. De este modo, la película alcanza su cenit en el discurso final de Cohen. Ahí el film se convierte en algo importante, gracias a un memorable speech en el que se dispara a discreción contra, yo diría, toda forma de política.


Lo mejor:
ese discurso final.
Lo peor: no todos los gags funcionan bien.

El Caballero Oscuro: La leyenda renace

No creo que ninguna película en la historia del cine haya generado tantas expectativas como ésta. Porque su predecesora es una obra maestra, porque cierra una trilogía brutal y porque todo lo que hace Christopher Nolan es inmenso y casi histórico. Las expectativas no suelen ir en favor nunca de un film, pero el director de Origen siempre se las merienda como si nada. La leyenda renace es un final de saga apoteósico desde la primera escena en el avión hasta el epílogo. Grande, compleja, oscura pero perfectamente controlada. Y lo más importante, los nuevos fichajes no desentonan con los ya veteranos: Tom Hardy está genial como Bane y Anne Hathaway seduce desde el minuto uno. ¡Lástima que esto termine!


Lo mejor:
un final a la altura de lo que pedía la saga.
Lo peor: está un peldaño por debajo de la anterior. Es que el Joker…

El Caballero Oscuro

Alfred Hitchcock decía que cuanto más elaborado fuera un villano, mejor sería la película. Y para muestra, The Dark Knight. Lo de Heath Ledger es antológico. Lo voy a intentar explicar brevemente: todo en esta película roza la perfección, pero cuando el Joker está en pantalla, él es mejor que todo. Así que echad cálculos. Esta cinta trasciende el llamado cine de superhéroes. Es una reflexión colosal sobre el bien y el mal, sobre la justicia y sobre la moralidad del ser humano. The Dark Knight hace mediocres a la mayoría de películas de superhéroes, y convierte al 90% de los blockbusters en poco más que basura. Y no es una crítica a estos productos. Es un elogio a una de las mejores películas de superhéroes de la historia de cine. Sino la mejor.


Lo mejor:
la creación de Ledger.
Lo peor: que jamás volveremos a verlo interpretar.

Batman Begins

No debe ser fácil afrontar la reinvención de una saga de éxito como Batman. Pero Christopher Nolan lo hizo de la mejor manera: desmontándola y empezando desde cero. Batman Begins le dio al hombre murciélago la oscuridad que necesitaba. Una oscuridad real y profunda, lo opuesto a la horterada de Joel Schumacher, que era nuestra última referencia. Seguramente es la película de superhéroes que mejor ha contado la transformación de un individuo en héroe, con una complejidad narrativa que sólo Nolan sabe controlar. Ha hecho de Gotham una ciudad real y de Christian Bale el Batman perfecto, acompañado de un plantel de actores espectacular: Neeson, Freeman, Caine, Oldman, Hauer… un Dream Team, vamos.


Lo mejor:
la reinvención de la saga.
Lo peor: que luego vino El caballero oscuro y se la comió.

Lobos de Arga

Como ya pasaba con REC 3, el cóctel terror más humor vuelve a funcionar. Aunque en este caso el combinado está muy cargado de lo segundo. Lobos de Arga funciona porque sabe lo que es y porque no pretende ir más allá. Y gracias a eso destila un aire a serie B que la hace divertidísima. La otra gran baza del film son sus tres protagonistas, amos absolutos de la función. Su gracejo natural los hace entrañables y te tienen ganado desde el primer minuto. Cuando están en pantalla todo marcha bien. Ellos lo saben y se encargan de salvar la peli en los momentos difíciles (que haberlos, haylos). Y cuando ellos no pueden más y parece que la fiesta se empieza a apagar, aparece un guardia civil con aires de Rambo para subir la música otra vez.


Lo mejor:
la memorable secuencia del dedo.
Lo peor: las dos de escenas de acción.

Declaración de guerra

Peli de niño enfermo. Normalmente no haría falta más definición para saber como es una película que trata un tema así. A nuestra cabeza vendrían directamente imágenes de dramón constante, mucha gente llorando, una banda sonora emotiva y una realización sobria adecuada al tema. Pues nada de eso. Declaración de guerra es tan valiente en todos sus aspectos como la lucha de los padres que salen en la peli. No se centra en los momentos de drama sino en la reacción de la pareja a los acontecimientos, y lo hace de forma original, con sentido del humor y con un estilo muy “punky”, que va del drama al musical sin parpadear. Y cuando te enteras que la directora y prota del film cuenta su historia real, todo toma una dimensión superior.


Lo mejor:
la originalidad de estilo y argumento.
Lo peor: la voz en off en algunos momentos molesta.

Ice Age 4: La formación de los continentes

No he visto las dos anteriores entregas de esta saga, y creo que gracias a eso he podido ver esta cuarta parte sin tener la sensación de que esto es más de lo mismo. Ante todo estamos frente a una película infantil que no pretende ser nada más de lo que es: un entretenimiento veraniego para los más pequeños. Y como tal la debemos valorar.
Es una aventura hecha con el piloto automático, previsible y con todos los mensajes aleccionadores que os podáis imaginar. Pero entretiene, los nuevos personajes funcionan y tiene algún momento realmente divertido, siempre a costa del gag visual. Ice Age (sobre)vive de eso, y de un par de personajes que llevan el humor físico hasta los límites más insospechados. Si sois fans, adelante. Os dará lo que queréis.


Lo mejor:
la abuela.
Lo peor: creo que llevan 4 películas viviendo de lo mismo.